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miércoles, 13 de marzo de 2013

Con sus historias de vida, buscan científicas inspirar vocaciones en las Américas

Silvia_torres

·         Las mujeres científicas deben incidir en las estudiantes e hijas para que disfruten y se desarrollen en la ciencia: Silvia Torres

·         Reconoce José Franco que hace falta aumentar la representación femenina en la AMC
·         En América Latina hay un ambiente favorable para el desarrollo de las mujeres científicas: Laclette
 
 
El libro Mujeres científicas en las Américas. Sus historias inspiradoras, del Programa de Mujeres en la Ciencia de la Red Interamericana de Academias de Ciencias (IANAS, por sus siglas en inglés), se presentó hoy en el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer. La edición tiene como primordial objetivo inspirar a las mujeres para que opten por la ciencia como un proyecto de desarrollo profesional.
 El libro contiene 16 entrevistas realizadas a destacadas mujeres científicas de las tres regiones del continente: Norteamérica, Centroamérica y Sudamérica, las cuales conforman un relato de sus notables trayectorias, en las que hablan de sus sueños y motivaciones, de las historias detrás de sus importantes logros en diversas ramas de la investigación científica y la manera en que superaron obstáculos y desafíos. 
Cada una de las Academias de Ciencias de los países integrantes de IANAS, eligió su científica destacada para formar parte de este mensaje de aliento y confianza.  En el caso de México, la multipremiada y reconocida astrónoma Silvia Torres Castilleja fue la elegida por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) para formar parte de este selecto grupo de entrevistadas, cuyas historias de vida no solo se espera promuevan la actividad científica entre las mujeres, sino en la sociedad en general. 
 La presentación del libro, que de manera simultánea se llevó a cabo el pasado 8 de marzo en 14 de los 16 países que integran IANAS, y que hoy se realizó en México y próximamente en Estados Unidos, se efectuó en la Facultad de Ciencias de la UNAM con la participación de José Franco, presidente de la AMC y del Juan Pedro Laclette, co-presidente de IANAS.
 También estuvieron presentes Rosaura Ruiz y Judith Zubieta, ambas delegadas de la AMC en el Programa de Mujeres en la Ciencia de IANAS;  Mayra de la Torre, vicepresidenta para América Latina y el Caribe de la Organización de Científicas de los Países en Desarrollo (OWSD, siglas en inglés), y Silvia Torres.
 
La astrónoma dijo que en México hace falta incidir más sobre los estudiantes, hijos y conocidos para que reconozcan, gocen y disfruten la posibilidad de hacer ciencia.
 
“Al revisar las estadísticas de educación en el país, vemos que son bastante alentadoras. INEGI reporta que el 44% de las estudiantes en México son mujeres. Eso nos muestra que hay más dedicación, más formalidad en los estudios, creo que debemos de estar en igualdad, no me gusta la idea de ser dominantes, sino en igualdad. La titulación de mujeres en la UNAM, por ejemplo pasó de un 20% a un 60% en 2010”.
 Sin embargo, lamentó que esa igualdad en términos de titulación, no lo sea en el ejercicio de la carrera, en el empleo y en los salarios. “Estamos quizá viviendo cambios en nuestra sociedad, en nuestro país. El problema está en la percepción de la sociedad hacia las mujeres, algo que se tiene que modificar, pero también creo que el problema empieza en nosotras mismas”.
 Consideró que el país va mejorando y avanzando en aspectos relacionados con el tema de la equidad de género, pero por otro lado se sabe que el país esta lleno de desigualdades, y en estas capas de desigualdad las mujeres están abajo. “Tenemos que incidir en nuestro ámbito, influir en nuestras estudiantes y familias para que se entusiasmen, se empoderen y asuman su responsabilidad; vayan hacia delante y alcancen sus sueños”.
 José Franco, presidente de la AMC, señaló que el libro “es un homenaje muy merecido a las mujeres que han ayudado a construir la ciencia no solo en México, sino en el Continente Americano”, y aunque comentó que se han dado pasos importantes para reconocer su importante labor, dijo que aún falta trabajo por hacer dentro de la AMC para aumentar la representación femenina, pues a la fecha son 566 son mujeres de un total de 2418 miembros.
 En tanto Juan Pedro Laclette sostuvo que América Latina es una especie de remanso feminista. “En la Academia Nacional de Francia o la de Inglaterra, por ejemplo, el porcentaje de representación baja hasta un dígito. En el mundo desarrollado, estas organizaciones académicas se han convertido en nichos machistas; así que consideramos que en Latinoamérica hay un ambiente especialmente favorable”.
 En el tema de la equidad de género hay dos maneras de verlo, expresó, una es sostener que no estamos tan mal y que estamos avanzando; la otra, es seguir considerando inaceptable la desigualdad. Agregó que no podemos avanzar despacio en este tema en primer término por justicia: si las mujeres son el 50 por ciento, tendrían que estar representadas en la misma proporción; y  por conveniencia, pues las mujeres ven las cosas de manera diferente y su presencia enriquece la visión de la ciencia.
 Por su parte, Rosaura Ruiz Gutiérrez propuso que uno de los ejes de acción para promover la participación de las mujeres en la ciencia es mejorar las condiciones de educación tanto de hombres como de mujeres, “tenemos que hacer programas de apoyo a los y las jóvenes, pero distinguir las medidas a tomar en cada caso”.
  “Muchas veces los y las feministas parten de la base de que todos somos iguales y yo creo que no: las diferencias que tenemos al embarazarnos, al ser madres, al lactar, además de los cambios hormonales que esto conlleva, se tienen que tomar en cuenta y reconocer como un hecho científico”.
 Es por esto que algunas instancias ya han adoptado algunas de estas medidas, comentó Ruiz. El Conacyt, por ejemplo, diferencia la evaluación de las mujeres cuando tienen un hijo y otorga becas a madres solteras que cursan la licenciatura; o la propia AMC que estableció edades diferentes para concursar en los premios que ésta otorga.
 Judith Zubieta consideró que si la comunidad científica desarrolla la capacidad de reproducir a muchas astrónomas como Silvia Torres, se tendrán mayores posibilidades de que en un futuro se tenga una mayor equidad y dé una mayor visibilidad a las mujeres.
En otras circunstancias –sostuvo- este libro hubiera tardado mucho en publicarse, pero con programas como los que lleva a cabo IANAS, la importancia que se le da a la equidad de género no se queda en iniciativas sino que están presentes como temas. Es a través de estas sinergias que se incorpora el papel, la visión y el talento de las mujeres en la ciencia.
 Por su parte Mayra de la Torre expresó su certeza de que las historias de vida de las mujeres que inspiraron el libro incluyen la visión de cómo desempeñar puestos directivos y ser líder sin renunciar a la condición femenina, y que este sería otro aspecto relevante para persuadir a las jóvenes a seguir una carrera científica y cambiar paradigmas.
 
“Obras como este libro sobre las historias inspiradoras de Mujeres científicas en las Américas son vitales para dar a conocer a la sociedad que en todos los países hay mujeres científicas y que no por serlo dejan de ser madres, compañeras y amigas”.
 

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