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viernes, 14 de junio de 2013

Dreamers se reencuentran con madres en la frontera México-EUA

Antonio Araujo presenció cómo tres de sus amigos se reencontraban con sus madres y se abrazaban con ellas entre las rendijas del muro fronterizo que divide México y Estados Unidos, sabiendo que su madre no pudo llegar.
Unos días antes de la emotiva reunión del 11 de junio que generó titulares en los medios, su madre, Roberta Carreón, no se atrevió a subir al avión en Veracruz, México.
"Mi madre no pudo entrar, le dio pánico," dijo Araujo.
El joven de 18 años viajó hasta Arizona desde Nueva York junto con Carlos Padilla, de Seattle; Evelyn Rivera, de Miami, y Renata Teodoro, de Boston, quienes al igual que él no veían a sus madres desde hacía varios años.
Los cuatro son dreamers, jóvenes cuyas familias ingresaron al país sin autorización cuando ellos eran niños y que a través de un plan de deportación aplazada del presidente Barack Obama ahora cuentan con un permiso de trabajo y protección contra una deportación.
Padilla, Rivera, Teodoro y Araujo pudieron llegar hasta la barda fronteriza, pero no cruzarla debido a que su estatus legal en el país es temporal y de atravesar la frontera las leyes migratorias no les permitirían volver a ingresar.
Araujo contempló mientras las cámaras fotografiaban el reencuentro de sus amigos, estirando sus brazos entre las barras oxidadas de la barda, intercambiando fotos, lágrimas, risas, rosarios y hasta empanadas colombianas.

"Ver a Renata, a Carlos y a Evelyn ver a sus mamás fue lo más hermoso", dijo Araujo. "Yo me hice fuerte para que ellos no se sintieran mal".

El joven activista que forma parte de la organización United We Dream, integrada por dreamers de todas partes del país, obtuvo su permiso de trabajo mediante la deportación aplazada hace dos meses. De inmediato pensó en buscar la forma de reunirse con su madre y así surgió la idea de organizar el reencuentro que contó con el apoyo económico de la organización nacional.
Su primera pregunta cuando supo de la acción diferida fue "si iba a poder viajar fuera del país".
"Y después ya me enteré que no podía viajar", se lamentó.
A través de la imagen de la separación familiar con la barda fronteriza de por medio estos jóvenes se propusieron enviarle un mensaje al Congreso de Estados Unidos, que actualmente debate el futuro de un proyecto migratorio en el Senado.
"La acción diferida es un paso, pero necesitamos más," dijo Araujo.
Araujo no ve a su madre desde hace 2 años, cuando ella tuvo que regresar con su padre a Veracruz, México tras la muerte de su abuela paterna. Fue un momento duro, al tener que quedarse con sus tíos y comenzar a trabajar para poder sostener sus estudios en un colegio comunitario, con los que aspira a ser periodista.

Su mamá trabajaba planchando ropa en una tintorería más de 12 horas diarias y su padre trabajaba en la construcción.

"Ellos me decían que estudiar era lo primero para mí, no querían que trabajara", dijo el joven.
El año pasado, cuando se graduó de la secundaria, lo felicitaron por su activismo con otros jóvenes en la comunidad, pero al mirar al auditorio no vio los rostros de sus padres.
"Estaba hablando con mi mamá. Ellos quieren que sus hijos sean primero, pero nosotros lo que queremos es que se incluya una enmienda (en la reforma migratoria) en la cual nuestros padres puedan aplicar para venir al país siempre y cuando califiquen con todos los requisitos", dijo Araujo.
Estos requisitos incluyen no tener antecedentes penales y haber pagado impuestos.
United We Dream planea repetir su Operativo Mariposa en los próximos días. Mientras tanto, Araujo hace planes para viajar nuevamente desde Nueva York hasta Nogales, Arizona e intentar ver a su madre. Esta vez viajará en autobús.

"Estoy planeándolo para mi cumpleaños, que va a ser el 4 de julio", dijo Araujo. "Es mejor esperar y decir que éste es mi último cumpleaños sin mi mamá".

viernes, 13 de enero de 2012

Nuevo concepto de museologìa presenta el MNC

Sepulcro egipcio
Una joya del museo de las culturas

Se pueden apreciar casi 300 objetos procedentes de las civilizaciones que se desarrollaron entre 5 mil y 500 a.C. en la franja de Levante
INAH / Notiocho / fotos Melitón Tapia
  
Se enriquecieron las nuevas salas Oriente Medio Antiguo y Mediterráneo: un mar de culturas, recientemente inauguradas con una museografía renovada que muestra 287 objetos, entre los que destaca un sarcófago egipcio, el único original que se exhibe en México.
Las salas “Un mar de culturas”, concebidas a partir de las más recientes investigaciones históricas y arqueológicas, presentan una información novedosa, que enriquecen las nuevas salas Oriente Medio Antiguo y Mediterráneo del Museo Nacional de las Culturas (MNC), en la capital mexicana.
Recientemente inauguradas con una museografía renovada los dos espacios muestran 287 objetos, entre los que destaca un sarcófago egipcio, el único original que se exhibe en México.
Para lograr este cometido el MNC sacó de sus bodegas colecciones de piezas arqueológicas de hasta 7 mil años de antigüedad que tenían décadas sin mostrarse al público.
Ambas salas se crearon dentro de la segunda etapa de reestructuración del recinto —concluida en 2011—, efectuada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) como parte de un programa de largo aliento para renovar su red de museos.

Sepulcro egipcio
Entre las piezas más significativas y antiguas que se exhiben están el sepulcro egipcio, cuya antigüedad es de 3 mil 200 años, una colección de vasijas funerarias y paletas cosméticas de 7 mil años, así como una colección de vidrio de 2 mil años, procedente de Israel —del periodo en que fue provincia del imperio romano—, la cual se colocó dentro de una vitrina diseñada ex profeso con luz de fondo que permite apreciar toda la transparencia del cristal antiguo.
Además de las piezas originales, las nuevas salas reúnen una amalgama de reproducciones de alta calidad, cuyos originales se encuentran repartidos por los principales museos del mundo, como el Arqueológico de Atenas (Grecia), el Metropolitano de Nueva York y el de Arqueología y Antropología de la Universidad de Pensilvania (EU); el Museo Británico (Reino Unido), el de Louvre (Francia) y el Nacional de Iraq (ubicado en la ciudad de Bagdad), convirtiéndose así el MNC en el único espacio donde se pueden apreciar en su conjunto.

Revalorar a las civilizaciones
El Museo Nacional de las Culturas (MNC) sacó de sus bodegas colecciones de piezas arqueológicas de hasta 7 mil años de antigüedad que tenían décadas sin mostrarse al público.
El recorrido por Oriente Medio Antiguo y Mediterráneo: un mar de culturas, es una invitación a revalorar a las civilizaciones que se desarrollaron entre 5 mil y 500 a.C. en la franja de Levante, en la costa oriental del Mediterráneo, donde estuvieron los pueblos fenicio, hebreo y amorreo (hoy Líbano, Israel, Siria y Jordania).
La museografía también muestra a los pueblos que florecieron en Mesopotamia —donde se asentaron acadios, sumerios, babilonios y asirios (hoy Iraq)— y en Persia —cuyo imperio, el Aqueménida, posteriormente dominó y aglutinó en una sola cultura a Mesopotamia, la región levantina, Egipto y el actual Irán, hasta ser conquistados por los griegos macedonios—, civilizaciones donde se originó la cultura occidental.

Similitud de piezas
En esta sala el público encontrará la similitud entre muchos objetos griegos y romanos con piezas elaboradas por los pueblos de Levante y los imperios de Mesopotamia y Persia, así como por el antiguo Egipto.
En este sentido, el nuevo montaje explica que todas estas culturas del Oriente Medio antiguo viven hoy en nosotros, y a partir de ellas es que se entiende y contextualiza el mundo actual, porque la ciencia y la filosofía heredadas no empezaron con los griegos y romanos, es mucho más antigua, inició en Mesopotamia y Egipto.

Egipto vinculado con Mesopotamia y Levante
Por otra parte, la propuesta museográfica aclara la manera de entender a Egipto, ya que generalmente se cree que fue una cultura que se hizo sola, y no fue así, estuvo vinculada con Mesopotamia y Levante.
El discurso museográfico de ambas salas muestra la diversidad de culturas desarrolladas en la región del Mediterráneo y cómo se vincularon durante el imperio Aqueménida, que las aglutinó hasta que fue conquistado por Grecia con Alejandro Magno; a partir de ese momento Grecia y Roma toman la importancia de los dos grandes imperios de la cultura occidental.

Doble ingreso
Los dos espacios están concebidos a partir de las más recientes investigaciones históricas y arqueológicas, por lo que la información que presentan es novedosa.
El recorrido por el par de nuevos espacios se puede hacer de dos maneras: el público puede entrar por la sala Mediterráneo (Grecia y Roma), seguir con los persas y luego llegar al origen: Mesopotamia, Levante y Egipto; o al revés; desde lo más antiguo hasta Grecia y Roma.
La Sala Oriente Medio Antiguo incluye el módulo Egipto: la vida en las dos tierras, dedicada al Egipto faraónico y que con la reestructuración amplió tres veces su área de exhibición respecto del espacio dedicado a esta cultura hasta los años 90; asimismo, el número de piezas originales que ahora presenta creció de 10 a 90%, de manera que se exhiben 180 piezas de las cuales 160 son originales.
Los objetos datan del periodo Predinástico (4500 a.C.) hasta el Egipto romano (200 d.C.).

Dos nucleos egipcios
El recorrido temático por la cultura egipcia está dividido en dos núcleos: El reino de Horus, la vida en el país del Nilo, que explica a Egipto como una cultura viva, a través de artefactos de uso cotidiano; y El reino de Osiris, la vida en el Más Allá, donde a través del sarcófago, ajuares funerarios y la reproducción de un entierro predinástico, explica “la vida después de la muerte”, un concepto muy importante para dicha cultura.
Otra sección de la sala muestra la franja de Levante, donde con la recreación de una casa de 1500 a.C. se aprecian invaluables colecciones originales de cerámica —del periodo Cananeo—, de vidrio y de monedas, que dan cuenta del desarrollo del pueblo hebreo; son alrededor de 70 piezas.

Mesopotamia
La propuesta museográfica aclara la manera de entender a Egipto, ya que generalmente se cree que fue una cultura que se hizo sola, y no fue así, estuvo vinculada con Mesopotamia y Levante.
La Sala Oriente Medio Antiguo sigue con Mesopotamia, donde a través de un recorrido cronológico y la exhibición de cerca de 100 piezas emblemáticas, el público conoce desde las primeras aldeas agrícolas y la domesticación del ganado, hasta la conformación de los imperios Acadio, con Babilonia como capital, y Asirio.
Entre las piezas que se pueden apreciar en este punto de la visita, destaca la maqueta de un zigurat, que fueron los primeros templos en forma de pirámide; y objetos provenientes de las tumbas reales (sumerias) de la antigua ciudad de Ur, al sur de Bagdad, cuyo hallazgo significó uno de los más importantes descubrimientos arqueológicos de todos los tiempos.

Los sumerios
El público puede ver excelentes réplicas del estandarte de Ur —pieza considerada obra de arte sumerio de valor universal—, así como de un ajuar funerario de oro y lapislázuli (gema) que perteneció a una cortesana de la reina Pu-abi. De la antigua Babilonia se exhibe una reproducción fiel del Código de Hammurabi.
El recorrido por la Sala Oriente Medio Antiguo termina con la conquista de esa región por los persas, que dio paso a la unificación de todas las culturas anteriores en el imperio Aqueménida, en 539 a.C.
Entre las piezas que se exhiben en este espacio destaca una reproducción del Cilindro de Ciro, considerado la primera declaración de derechos humanos.

Sala Mediterráneo
Por su parte la nueva Sala Mediterráneo: un mar de culturas, presenta la historia y el arte de Grecia y Roma como un conglomerado de civilizaciones más antiguas; el recorrido es de carácter temático, dividido en cinco apartados, en los que se da cuenta de los tipos de gobierno, artes y religiones, el comercio y contacto cultural.
Exhibe 107 piezas, como recipientes, vasijas y utensilios de la Grecia clásica de los años 480 y 323 a.C.
También incluye las reproducciones en yeso de esculturas de gran valor artístico, y de tres frisos de cerámica vidriada de la ciudad de Susa, cuyas réplicas fueron hechas en el Museo de Louvre.
Para abordar el tema del comercio se colocó una gran escultura de Poseidón, dios de los mares, rodeado de vitrinas con diversos tipos de cerámica procedente de varias regiones del Mediterráneo.

Sita
El Museo Nacional de las Culturas se ubica en Moneda 13, Centro Histórico de la ciudad de México, Distrtito Fedeal, abierto de martes a domingo de 10:00 a 17:00 horas, entrada gratuita